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Así se come en La Brasserie, el restaurant que hay que probar hoy en Santiago

Por Mario Riveros M.

Instagram: @mario_riverosm

Desde que uno entra a La Brasserie de Franck & Héctor el ambiente cambia.

Aunque no es pequeño, se siente acogedor y su decoración y luces hacen que estés cómodo, no importando qué mesa elijas. De hecho, aunque llama la atención, su selección musical pasa a ser parte de una buena mezcla enfocada en hacer del rito del comer un agrado.

Esos son algunos de los elementos que seguramente han hecho que este restaurante recién abierto en Alonso de Córdova casi al llegar a Vespucio pase lleno, casi no tenga reservas y esté dentro de los lugares que hay que visitar y probar en Santiago.

Pero el fuerte de su reputación viene más de una estupenda y rica cocina, unos vinos que dan la armonía justa para cada plato y unos precios que dan ganas de agradecer.

Cómo se nota que saben lo que están haciendo.

Es que este local que une como socios a don Héctor Vergara, el único master sommelier chileno, y al varias veces reconocido chef de alto vuelo Franck Dieudonné es ya, si no el mejor, uno de los tres mejores restaurantes de Santiago.

En su carta hay platos tradicionales como el Bourguignon al vino tinto con champiñón, tocino y papa ($10.500), y otros de corte más personal, pero siempre con mucho sabor, como un risotto de champiñon trufado ($10.500) que bordeaba la perfección. Sabroso, a punto, preparado como corresponde y servido en una porción más que razonable. ¿Para qué ser mezquino con la porción, si estaba tan bueno?

Otro plato para recordar es el inédito, bello y rico Vol au vent de cola de buey forestière ($9.500), servido de manera exquisita y maridado perfectamente por sugerencia (y servicio) de don Héctor Vergara. Un honor que además le entrega un valor adicional a la oferta de esta brasserie.

Es que literalmente este restaurante es atendido por sus propios dueños, quienes están atentos a todos los detalles pero, por sobre todo, cuidan que los precios no se disparen porque aunque la experiencia es de altura, los precios son más que razonables. No digamos que son baratos, porque los vinos y platos que ofrecen son de alto valor, pero a su nivel podrían perfectamente cobrar tres veces lo que hacen hoy y seguirían siendo un lugar recomendado.

Pero no les importa. Ellos buscan, dice el chef Dieudonné , que la gente vuelva a almorzar y a comer cuántas veces quiera, y no solo cuando su billetera lo permita. Y por eso, sus precios seguirán ajustados en el tiempo, a excepción de las bebidas, que son muy muy caras porque…. con estos platos y con este servicio y armonía, pedir cualquier cosa que no sea vino o agua es casi un pecado. Y por eso son el único elemento de la carta que tiene un precio inflado.

Este restaurant fue visitado dos veces: una con invitación de la casa, otra de manera anónima.

La Brasserie de Franck & Héctor. Alonso de Córdova 4355, local 303, Vitacura. Reservas al +56233234300

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