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Cuatro precauciones que tienes que tener en cuenta a la hora de comer arriba de un avión

Si tu viaje dura menos de dos horas no debería ser tanta complicación, pero si te toca un viaje de muchas horas, hay que estar atento. Aquí aprovechamos varios estudios que se realizaron arriba de aviones para que tengas a la mano antes de embarcarte.

1. Las cosas sí saben distintas en un vuelo

Cuando comes o tomas algo arriba del avión el sabor y el olor es raro. No necesariamente malo sino que distinto, como que los sabores fueran menos intensos y los olores se perdieran entre la ventilación de la nave. Eso pasa y, un estudio de Fraunhofer, demostró que no es una sugestión sino quela suma de dos efectos lo que hace que todo arriba del avión tenga un sabor muy parecido al que tiene la comida en un hospital.

Es que, dice la entidad que hizo pruebas en aviones de Lufthansa, “por un lado, la presión reducida en el avión afecta al cuerpo humano: la saturación de oxígeno en la sangre se reduce, reduciendo así la efectividad de los receptores olfativos y gustativos. Mientras tanto, volar también afecta la percepción psicológica. ‘Si el entorno es diferente, la percepción también cambia’ “, explica la Dra. Andrea Burdack-Freita, una de las investigadoras que llevó a cabo la investigación.

 

2. La recomendación es a no tomar agua de grifo. Mi en té, ni en café, ni en hielos

Los estanques de agua de los aviones se llenan con el agua de la ciudad en que se reabastecen de combustible. Entonces, si lo tuyo son los temas estomacales, tomar algo que contenga esta agua arriba del avión no es lo más inteligente que puedes hacer. Incluso el hielo podría enfermarte.

Ahora, según la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU., uno de cada ocho estanques de agua en los aviones tiene una salubridad “cuestionable”, lo que disminuye aún más los incentivos a consumir esa agua.

 

3. No es recomendable beber mucho alcohol

Cuando el viaje es largo y la clase lo permite, la tentación de beber de más no es poca. De hecho, muchas veces el espumante de bienvenida se sirve prácticamente sin preguntar a los pasajeros. Pero este estudio de KLM dice que lo mejor es evitar esta tentación. por tu propio bien.

¿Por qué? Resulta que la falta de oxigeno durante el viaje hace que el alcohol te “pegue” más rápido y fuerte, por lo que es muy simple emborracharse, lo que puede ser una complicación para el servicio, pero sobre todo si toca turbulencias y usted está en ese estado. Es que no solo no podrá ir al baño, sino que además literalmente sentirá que el universo entero se tambalea sin cesar. Una pésima experiencia.

 

4. No apoye la comida en la mesita de su asiento

Los aviones generalmente se ven muy limpios pero casi nunca lo están realmente. No son pocos los estudios, como este de La Organización Para La Salud y Seguridad Pública, que demuestran que hay pocos lugares en el mundo más contaminados que la superficie de esa mesita.

En promedio, dice el estudio, son 2.155 colonias de microorganismos las que viven en esas mesitas, cada una pulgada cuadrada.

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