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¿Sabes cuál fue el primer vino ícono chileno? Decanter dice que esta botella fue la precursora de esa categoría

La revista especializada Decanter  publicó hace unos días una artículo donde destaca la trayectoria de Don Melchor de Concha y Toro como “primer súper vino chileno y el precursor de los íconos chilenos”.

La publicación destacó la estrategia d ela viña chilena de apostar por la elaboración de un vino de alta gama, en los años ochenta, cuando Chile no contaba con ningún vino de esta categoría y el escenario vitivinícola era aún incipiente.

Además, puntuó 23 cosechas de esta línea.

Este fue el resultado.

 

  • Don Melchor 2015 (96 pts.) La actual versión es un vino impresionante. La mineralidad familiar y su buqué de frutos negros saltan desde la copa, y aquellas notas se mantienen en el paladar. Incluso con el petit verdot en la mezcla, el volumen es más bajo, de manera que las notas se pueden oír mejor. Similar al de 2014, pero 2015 muestra más elegancia y equilibrio.
  • Don Melchor 2014 (94 pts.)Un bebé, por cierto, con una explosiva combinación de frutos negros y minerales en la nariz. En el paladar, la fruta concentrada domina, pero las notas exóticas en su final sugieren que grandes cosas aparecerán con el tiempo. Sus taninos refinados y un brillante frescor aseguran equilibrio.
  • Don Melchor 2012 (93 pts.) Otro Don Melchor más musculoso si se compara con aquellos de una década anterior. Su perfil, impulsado por la fruta, se complementa con una mineralidad y notas terrosas que dan lugar a un vino joven tremendamente cautivador. Largo, freso y refinado, debería evolucionar bien a lo largo de una o dos décadas más.
  • Don Melchor 2007 (96 pts.) Un regreso a la elegancia, con una gran suavidad en sus sabores concentrados. Aunque aún no muestra notas maduras, el equilibrio de frutos negros y minerales, con un toque de amargor, lo hace seductor.
  • Don Melchor 2005 (96 pts.) Tirado refinó aún más el estilo más maduro de Don Melchor. Juvenil y poderoso, para bien o para mal, los sabores mentolados se han ido, y fueron reemplazados por toques de cedro, tabaco y minerales. Largo y preciso, es un vino encantador, aunque tenso y juvenil.
  • Don Melchor 2003 (94 pts.) Oscuro y poderoso, como un resorte bien enroscado. Un deslumbrante despliegue de minerales, brea y frutos negros. Presenta un frescor vigorizante con taninos refinados. Debería evolucionar estupendamente.
  • Don Melchor 2002 (96 pts.) Extraordinario y aún juvenil, aunque se desarrolla gratamente. Tiene una potencia similar a la de un Pauillac, armonizada con una elegancia exquisita. A aquellos que valoran la fruta y los músculos por sobre la madurez les encantará ahora. Pero yo lo dejaría reposar otros cinco años.
  • Don Melchor 2000 (92  pts.) Todavía vigoroso y voluptuoso. Mantiene su encanto, especialmente en la nariz. Es maduro, pero no como una mermelada, gracias a su estructura y acidez. Un atractivo amargor final lo mantiene en equilibrio, con taninos finamente pulidos que se suman a su elegancia general.
  • Don Melchor 1999 (92 pts.) La primera cosecha con cabernet franc es considerablemente más juvenil que la de 1997 o 1998. Este vino sigue la tendencia de minimizar las notas de menta. Más robusto que los de añadas anteriores, aunque no desequilibrado, entrega frutos negros acentuados por elementos herbáceos y minerales.
  • Don Melchor 1998 (95 pts.) Otro vino sobresaliente, con discretas notas mentoladas que amplifican los frutos negros y la mineralidad. Potente, sin ser atrevido ni excesivo, tiene una notable elegancia. Sus taninos refinados y un final que pareciera no terminar nunca lo hacen perfecto para beber ahora.
  • Don Melchor 1997 (97 pts.) El de 1997 marca un giro estilístico que tal vez se deba a que Tirado tomó las riendas. Una mineralidad de brea, similar a la de un Pauillac, reemplaza las notas mentoladas. Potente, pero contenido como un elegante caballo de carreras esperando la partida. Una poderosa mezcla de brea, tierra y frutos negros. Taninos pulidos.
  • Don Melchor 1996 (96 pts.) El 1996 está espléndido ahora, con 20 años de edad. Una acidez brillante y vivaz respalda su opulencia. Estupendamente equilibrado, todo converge sin rastros de pesadez. Un toque de eucalipto aporta interés. En resumen: el vino canta.
  • Don Melchor 1994 (95 pts.) A pesar de tener más de dos décadas, el 1994 se expande en la copa. Sutiles notas de menta y hierbas resaltan los sabores de frutos negros secos. Sus taninos suaves se yuxtaponen con notas maduras y frescor, haciendo de este vino un disfrute de beber.
  • Don Melchor 1991 (94 pts.) Completamente maduro, sin un asomo de declinación, este vino combina un encantador carácter de hojas con una frutosidad de berriesy una sutil firmeza que no dejan ver su edad. Los orígenes del Nuevo Mundo de este vino se muestran a través de un toque de chocolate mentolado. Amplio sin ser excesivo, es una delicia de beber.
  • Don Melchor 1990 (95 pts.) Con una encantadora combinación de notas terrosas, herbáceas y frutales, tanto en la nariz como en el paladar, este vino se ha desarrollado maravillosamente. Sustentado por taninos aterciopelados, sus acentos de menta le agregan atractivo. Largo, brillante y todavía vigoroso.
  • Don Melchor 1988 (96 pts.) La segunda vendimia de Don Melchor se ha desarrollado de manera brillante y se bebe estupendamente con 30 años de edad. Sorprendentemente vigoroso, entrega armónicos sabores terrosos y de frutos secos. Un toque de menta refleja su origen del Maipo.
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