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Sopa de piedra y un menú de $68 mil: Así es comer en el mejor restaurante de Chile

Por Mario Riveros M.

“Intentamos mirar hacia atrás, para caminar adelante”. Así parte la página web de Boragó el mejor restaurant chileno y que ayer fue destacado como el 27avo mejor del planeta, según la lista que elabora 50Best.

Ayer, recibiendo el galardón en la ceremonia, Guzmán se manifestó feliz y destacó lo importante que es el premio para Chile y su gastronomía.

En la lista de este año no se destacó ningún otro chileno y fue vuelta a encabezar por el italiano Osteria Francescana, del renombrado chef Massimo Bottura y cuya historia se cuenta en el primer capítulo de la serie documental Chef Table, de Netflix.

Tras él se ubicó el español Celler de Can Roca, un local de gerona a cargo de los hermanos Roca. La tercera posición fue para Mirazur, un restaurant francés a cargo del chef argentino Mauro Colagreco y ubicado en la riviera, muy cerca de la frontera italiana.

Entre los latinoamericanos, Central de Virgilio Martínez y Pia León se ubicó en el quinto lugar, seguido de también limeño Maido, del chef Micha Tsumura.

Más abajo, en el puesto 30, está el brasileño D.O.M., de Alex Atala; y en el 39 el limeño Astrid y Gastón, de Gastón Acurio y César Bellido

El restaurant chileno, fundado y comandado por el chef Rodolfo Guzmán, avanzó 15 posiciones en la lista, confirmando su primer lugar en Chile. El ránking es importante pues es de los pocos serios en la materia y que incluye a países que aún no tienen Guía Michelin.

¿Qué comer?

Para ir a Boragó hay distintas opciones. Una es reservar través del teléfono o del mail y esperar que nos den una fecha libre.

Aquí, y a diferencia de los mejores restaurantes de otras latitudes, no hay espera de años para pisar el local, sino que éstas no exceden en tiempo los 90 días. Eso sí: tienen además una lista de espera que no asegura que tendrás un lugar en algunas mesas de Boragó, pero sí que estarás contemplado en caso de que alguno de los comensales que reservó antes que tu, cancele. Y eso sí ocurre.

También es posible entrar a Boragó a través de una cena a su salón privado, el que se reserva con anticipación e incluye alguno de los menú que ofrece el restaurant en la carta. Es que, a diferencia de otros locales, la idea de Boragó no es tener una carta con los platos a elegir, sino que ofrece entre distintas experiencias.

La Endémica, por ejemplo, entrega entre 16 y 20 preparaciones con platos que varían día a día dependiendo de los ingredientes que tengan a mano. Este menú puede maridarse con siete tiempos de vino seleccionado por la casa ($43 mil), porque Boragó no tiene cava en donde guarda muchos vinos sino que ofrece por temporadas los que más se identifican con su forma de trabajar; o con jugos, en 5 tiempos por $16 mil que se suman al precio del menú.

Una de las gracias de este menú es que, al ir variando, siempre es diferente, por lo que, aunque el comensal pida lo mismo, no repite experiencia. Es que la experiencia es fundamental en Boragó, por lo que al momento de sentarte en la mesa en el local deben saber quién eres, cuáles son tus alergias y restricciones alimentarias y, seguramente, ya sabrán que eres periodista incluso si no lo has dicho, antes de sentarte. El servicio se personaliza lo más posible y los productos no se consiguen a una distancia mayor a 100km a la redonda del local, asegurando que estén frescos al momento de ser servidos.

La otra opción es Raqko, un menú de 6 preparaciones que cuenta $55 mil y que se puede maridar con cinco tiempos de vino ($36 mil) o cuatro tiempos de jugo ($13 mil).

Es una versión reducida de menú, pero incluye platos por los que se ha hecho conocido el local, como la Comida Silvestre por Capas de Punta de Tralca, Caldo, Puré y Ensalada de la Roca o Cordero Patagónico con Milhojas de Parra y Chauras.

El consumo promedio por pareja llega a los $140 mil y vale mucho la pena ir.

Boragó.

 

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